Dieta fodmap para una alimentación saludable y evitar problemas intestinales

FODMAP, la dieta que debe controlar un nutricionista

La dieta FODMAP se ha convertido en una de las más buscadas en Internet. Sin embargo, no siempre se tienen en cuenta los posibles riesgos que conlleva. Por ello, comentamos los aspectos más importantes al respecto para que no empieces esta dieta sin control alguno.

¿Qué es la dieta FODMAP?

La dieta FODMAP alude a las siglas en inglés de oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. El objetivo es reducir este tipo de carbohidratos para paliar los síntomas de algunas enfermedades digestivas. Pero debemos tener cuidado con esta parte, ya que debemos estar bien asesorados para nuestro caso concreto, porque es muy posible que si no hacemos bien esta dieta empeoremos nuestra situación.

Las ventajas de la dieta FODMAP

Restringir la ingesta de los nutrientes arriba indicados permite a quien siga este tipo de dieta disfrutar de las siguientes ventajas:

  • Los estudios confirman que en un 76 % de los casos se reducen los síntomas del síndrome del intestino irritable. Concretamente, nos referimos al dolor, las flatulencias y la hinchazón.

  • Se produce una mejora de otros problemas digestivos (estreñimiento, diarrea, intolerancias) e incluso se ha observado una disminución en los síntomas de algunos cólicos digestivos en los bebés si la madre sigue este tipo de dieta durante un tiempo.

No obstante, como no resulta recomendable eliminar alimentos como las legumbres, las verduras, las frutas o los cereales integrales porque son fundamentales para una buena calidad de intestino, las investigaciones más recientes recomiendan exclusivamente que este tipo de dieta se limite a periodos muy concretos, de tiempo reducido, siempre bajo control del especialista y tras la realización de los estudios médicos pertinentes.

Legumbres en la dieta fodmap

Hay alimentos como las legumbres y los cereales integrales, que son buenos para el intestino, por lo que debemos tener cuidado con eliminarlos de nuestra dieta
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¿Cuáles son los riesgos de la alimentación FODMAP?

Debemos comenzar indicando que los distintos tipos de azúcares fermentables contribuyen al funcionamiento del cuerpo. Si se eliminan temporalmente, o se reduce su ingesta, ha de ser siempre bajo la supervisión de un nutricionista experto en Fodmap. El motivo no es otro que prevenir la desnutrición y los problemas derivados de ella, ya que la microbiota, que es en parte responsable de que absorbamos vitaminas y minerales, se ve alterada al seguir la dieta FODMAP.

Asimismo, medir el tiempo necesario en el que se evita el consumo de azúcares fermentables, también dependerá de la opinión de un profesional, que se adaptará a tu caso concreto. Cada persona puede estar en una situación digestiva particular, por lo que el especialista valorará la duración de las distintas fases de la dieta.

Mención aparte nos merece comentar cómo pasarse a la alimentación FODMAP de forma continuada provoca las siguientes consecuencias:

  • La alteración de la microbiota puede empeorar la situación digestiva, por lo que normalmente se pauta la dieta junto con probióticos específicos.

  • Aunque se puede llegar a perder algo de peso al inicio de la dieta (debido a la alteración en la forma de comer y la selección de alimentos), no es aconsejable utilizarla para perder peso. La desventaja de la alteración de la microbiota no justifica la posibilidad de pérdida de peso. Hay métodos mejores para eso que, además, cuidan nuestro intestino.

Buscar una dieta en Internet y pensar que sus características son universales es otro gran error. Solo una nutricionista puede diseñar una dieta a medida de cada persona y comprobar el efecto de la restricción y la reintroducción de los nutrientes seleccionados. Es decir, no se debe tomar la decisión de eliminar los nutrientes FODMAP y esperar a ver qué pasa, porque (y esto también es importante), no todas las personas que presentan síntomas de intestino irritable van a mostrar un efecto positivo con la dieta FODMAP. En ese caso, el dietista-nutricionista planteará otras aproximaciones dietéticas. Muchas veces, es un caso de prueba y error.

Los expertos confirman que para que la dieta no cause problemas es imprescindible que una nutricionista marque un periodo de restricción de nutrientes que varía entre las dos y las seis semanas. Será la experta quien se encargue de decidir el ritmo de reintroducción de los alimentos y también cuáles son los síntomas digestivos del paciente. El objetivo es detectar cuáles son las carencias nutricionales que deben corregirse. Recordamos que, a largo plazo, es frecuente la pérdida de vitaminas y minerales, así como la alteración de la microbiota con todo lo que ello supone para la salud de la persona.

Por lo tanto, aconsejamos consultarle siempre antes a una nutricionista sobre la dieta FODMAP para que se realice un seguimiento correcto que preserve la salud de quien apueste por esta alternativa.

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